Alemania: 200 médicos exigen una moratoria sobre las vacunas de ARNm
En Alemania, más de 200 médicos y científicos han firmado una declaración en la que solicitan la suspensión temporal de las vacunas de ARNm contra la COVID-1[1]9. La iniciativa pone de relieve una serie de críticas sobre la gestión científica y política de la vacunación. Los firmantes consideran que las deficiencias en la evaluación y la vigilancia imponen un retorno al principio de precaución.
Escaso seguimiento de los efectos adversos
El Instituto Paul Ehrlich, autoridad federal encargada de las vacunas, ha registrado varios cientos de miles de notificaciones de efectos adversos desde el inicio de la campaña. Una proporción significativa se refiere a complicaciones graves, en particular cardíacas. Los autores de la moratoria consideran que este volumen de notificaciones, aunque no se haya demostrado sistemáticamente una relación causal, merece un examen independiente y exhaustivo. Critican a las autoridades por un seguimiento insuficiente, que no permite extraer conclusiones sólidas sobre la frecuencia y la gravedad reales de estos eventos.
Cuestiones sobre los mecanismos biológicos
Las críticas se centran también en las lagunas científicas. Según los firmantes, no existen datos publicados lo suficientemente precisos sobre la duración y la localización de la producción de la proteína Spike tras la inyección, ni sobre la posible presencia de polipéptidos producidos por desajuste de lectura. La incertidumbre se extiende también a la fertilidad, el embarazo y los efectos a largo plazo, que aún no se han estudiado de forma exhaustiva. Estas lagunas se presentan como un argumento a favor de una moratoria, hasta que se obtengan respuestas mediante estudios independientes.
Errores metodológicos
Otro tema de controversia: la comunicación inicial sobre una eficacia del 95 %. Los autores consideran que esta cifra, ampliamente difundida en las campañas públicas, se basaba en ensayos de corta duración, en un contexto de baja circulación viral y en criterios parciales. Desde entonces, la eficacia real, especialmente contra las formas graves y la mortalidad, se ha medido principalmente a través de análisis retrospectivos o modelos. Estos, según los firmantes, adolecen de sesgos metodológicos significativos.
Una de las principales críticas se refiere a la forma en que se ha calculado la eficacia de la vacuna. Los firmantes subrayan que numerosos estudios excluyen los primeros 14 días tras la inyección, periodo durante el cual no se contabilizan las infecciones ni las complicaciones. Esta exclusión plantea varios problemas: en primer lugar, los días inmediatamente posteriores a la inyección son precisamente aquellos en los que los efectos adversos son más frecuentes y están fuertemente correlacionados. En segundo lugar, el cálculo de la eficacia global debería incluir este periodo, ya que la reacción inmunitaria a la vacuna provoca una desorganización temporal del sistema inmunitario, lo que puede aumentar la vulnerabilidad a las infecciones, incluida la propia COVID-19. Por último, la comparación entre los grupos vacunados y no vacunados está sesgada: una parte significativa de las patologías e infecciones se retira artificialmente del grupo vacunado y se añade al grupo de control, lo que da una imagen falsamente favorable de la vacuna.
Falta de transparencia
Más allá de los aspectos médicos, la declaración cuestiona la gobernanza científica. Los autores denuncian una falta de transparencia en la realización de los ensayos clínicos, así como la ausencia de evaluaciones periódicas e independientes de los datos de farmacovigilancia. Consideran que esta falta de control alimenta la desconfianza del público y perjudica la credibilidad de las instituciones.
Principio de precaución
La solicitud de moratoria no se basa en pruebas definitivas de peligrosidad, sino en la constatación de que persisten importantes incertidumbres varios años después de la autorización. Los firmantes consideran que es necesario suspender temporalmente el uso de las vacunas de ARNm hasta que la relación beneficio-riesgo se haya aclarado de forma independiente, transparente y metodológicamente sólida.
La ciencia en tiempos de crisis
La iniciativa alemana pone también de relieve un problema más general: la tensión entre la ciencia generada en la urgencia de una pandemia y los estándares clásicos de validación científica. Esta aceleración ha dejado abiertas cuestiones fundamentales, que alimentan hoy en día las peticiones de reevaluación. El debate no se limita, por tanto, a la seguridad de las vacunas, sino que cuestiona la forma en que las políticas de salud pública se articulan con las exigencias de rigor científico en tiempos de crisis.
BAM detox
[1] Cientos de científicos exigen la suspensión de las vacunas de ARNm: ¿qué gravedad tienen los efectos secundarios?